A diario te recuerdo, tus ojos engulléndome con tu mirada, el beso ipócrita que percibí, pero no acepté... y ahora me pregunto, ¿en verdad servirá todo esto? preocupación, angustía, incertidumbre, no quiero eso para el resto de mi vida, ya no lo soporto más. La vida me regala oportunidades que no acepto, por tí, cada palabra tuya me invade de pies a cabeza, cada gesto y mirada, cada impulso que tengo que contener...
Sé que la vida a veces no es justa, pero vivir como un fantasma... es demasiado castigo, esta desdichada soledad que se aferra a mí, como tu recuerdo en mi mente, como mi corazón al tuyo, no es justo vivir así, con un desierto envolviendome a cada segundo, hasta que al fin sepa algo de tí...
Después conversaciones vacías en las que me doy cuenta que por mas que haga en querer saber de tí, en estar cerca de tí, es inutil nunca me acercaré tanto como antes, vivir así en un castigo..
No hay comentarios:
Publicar un comentario